Cardador, el base de la aventura y el riesgo

          
              Nuestros compañeros de cordobadeporte.com han publicado un reportaje sobre Antonio Cardador y su trayectoria profesional, incluyendo su paso por Santa Pola:

              El jugador, ahora en Santa Pola, emigró a Archena en la madurez de su carrera
Bernardo Ruiz 22-04-2008, 14:03

              Antonio Cardador González (4/3/1976) era un base atípico. Con 1,80 de altura y una fortaleza inusual en los inquilinos de esa posición, el jugador criado en la cantera del Fernán Núñez sorprendió a los rectores del CB Villanueva a mediados de los 90. Fue entonces cuando, tras firmar un breve periplo en los juveniles del Cajasur, se enroló en la disciplina del cinco jarote. La bonanza del basket del Valle de los Pedroches revolucionó las pulsaciones de una comarca entregada a la fiebre de la rivalidad entre sus principales arterias, Pozoblanco y Villanueva.

              Cardador, tipo de sonrisa fácil y aventurero nato, buscó el éxito en las filas del UCO, desde donde se marchó con destino a Pozoblanco, el eterno rival de su primer club en etapa senior. "Fueron unos años muy bonitos", rememora el base cordobés, actual integrante del Playas de Santa Pola de LEB Plata. En el año 2000 decidió apostar en serio por el mundo de la canasta y se enroló en la disciplina del Cajasur Montilla, un cinco que, en el inicio de la actual centuria, gobernaba sin piedad en el mapa provincial.

              En las filas del conjunto vinícola consumió dos años de su carrera deportiva, un aspecto que origina un especial cariño en su persona. "Aquella etapa no la olvidaré nunca", argumenta. En la temporada 2001/02, el plantel campiñero disputó una fase final de la Liga EBA, competición que, pese a su cartel de máximo aspirante al ascenso, nunca pudo abandonar. Cataluña y Valencia siempre fueron los destinos señalados con tinta negra en la hoja de ruta de un club que, según Cardador, "trabajó muy bien siempre".

Archena, otro punto del mapa

              Y en 2002 preparó su equipaje y se marchó a la ciudad murciana de Archena, donde, asegura, "pasé cuatro años maravillosos". Dos fases finales de EBA fueron el aval que presentó en un curriculum laureado y plagado de experiencias exóticas. "Me costó irme de casa, pero entendí que merecía la pena", relata seis primaveras después de adoptar aquella decisión. En tierras pimentoneras fue uno de los ídolos de la afición del cinco del Balneario, que facilitó su marcha a las filas del Playas de Santa Pola cuando la entidad alicantina planteó una oferta en firme.

Santa Pola: madurez, éxito y profesionalismo


              Ahora, y pese a la pésima trayectoria de su equipo, Cardador comenta que "estoy en una categoría profesional y eso siempre es sinónimo de satisfacción". Según su criterio, en la LEB Plata "hay muchísima calidad", ya que, añade, "en algunos equipos los americanos son determinantes". Colista, en zona de descenso y con sólo seis triunfos en su casillero, el cinco que ahora dirige Jenaro Manuel Díaz "ha acusado muchísimo todos los cambios que ha habido a lo largo de toda la temporada".

              Uno de los más significativos, el adiós del otro cordobés en plantilla, el ala-pívot Francisco Javier Franco, retirado de forma provisional a causa de una grave lesión. Para Cardador, "él era una gran ayuda, aunque yo me tengo que adaptar a todo tipo de situaciones aun sin ser favorables". Su destino, escrito o no, quizás guarde un secreto. El de un aventurero del mundo de la canasta que, seis años después de abandonar Córdoba, continúa buscando el pasaporte hacia la gloria.